Mallorca con niños.

A menudo cuando decidimos viajar con niños pequeños pensamos que existen un montón de handicaps que van a hacer que la planificación de nuestras vacaciones sea ardua tarea. Nada más lejos de la realidad.

Por eso y tras nuestro viaje a Mallorca he decidido hacer un listado con los “5 tips” que para nosotros fueron decisivos a la hora de planificar y llevar a cabo nuestras primeras vacaciones con el peque.

He de decir que cuando hicimos este viaje mi hijo tenía 12 meses y no se caracteriza por ser un niño pausado…

¡Empezamos!

1. Alquilar casa en Mallorca mejor que apartamento.

Para nosotros sin duda lo que marcó la diferencia en estas vacaciones fue la elección del alojamiento. Tras mirar todas las opciones disponibles finalmente nos decantamos por una casa típica mallorquina en el centro de la isla, con jardín, piscina y zona de juegos para el peque. Concretamente el alojamiento se llamaba Sa Figuera Blanca , en la localidad de Buger, a 15 minutos de Palma de Mallorca.

Los anfitriones, Lima y Jose nos trataron como si fuéramos de la familia y consiguieron que nos sintiéramos como en casa.

2. Mejor viajar sin sillita y portear.

He de decir que teniendo en cuenta que era la primera vez que volábamos con el peque, este punto nos daba un poco de miedo pero finalmente decidimos dejar la sillita en casa y viajar únicamente con un par de portabebes (una bandolera y el mei tai de Fidella). Además, llevamos nuestra trona de viaje de Tuc tuc. Como tiene bolso incorporado nos vino genial como equipaje de mano del niño.

Para poder visitar algunas calas de mallorca es imprescindible portear. Algunos accesos son incómodos e impracticables con sillita. Así que realmente fue un acierto esta decisión.

3. Tramontana, Mondragó, Formentor.. Mejor poco y bien que mucho y mal.

Viajar a una isla, con un niño de un año que odia el coche implica ser consciente de que las visitas serán más reducidas que si fuéramos solos. Los trayectos en coche, aunque la distancia sea corta, se hacen pesados en las carreteras de la isla, sobretodo en la zona de la Tramuntana como es de esperar, así que organizar y saber con tiempo las visitas y los lugares que interesa conocer ayuda a tener la cabeza única y exclusivamente en lo importante, disfrutar.

Sin duda, bajo mi punto de vista no debéis dejar de visitar:

Parque Natural de Mondragó.

Está situado en el sudeste de la isla de Mallorca, en el término municipal de Santanyí.

Se trata de un parque con varias calas de agua turquesa enclavadas en un bosque verde maravilloso. Particularmente y teniendo en cuenta que visitamos la isla en el mes de mayo, tengo que decir que demasiado masificadas para mi gusto pero en esta ocasión, sabíamos lo que había y no esperábamos otra cosa.

Muy recomendable visitar el pequeño casco histórico de Santanyi y sentarse a tomar algo en la plaza. Un ambiente tranquilo y perfecto para terminar un día de playa.

Playa de Formentor.

En el extremo noreste de la Isla, muy cerca de Pollensa. Sus aguas cristalinas y la majestuosidad de los bosques que la rodean nos encantó.

Una playa que nos recordó a la Costa Pacífica de Costa Rica. Un paraje digno de visitar.

Palma de Mallorca.

Sin duda la gran sorpresa de nuestro viaje. No teníamos ni idea de lo enamorados que nos íbamos a quedar de esta ciudad, de su catedral…

Pasear por la parte antigua de Palma es sin duda un regalo para los ojos.

Dejando a un lado lo obvio de la belleza de la catedral y sus alrededores, Palma es una ciudad con una esencia especial, sin duda nos enamoró.

Banyalbufar, Valldemosa y Deia.

Meses antes ya nos habían hablado de la maravilla de los pueblos de la Tramuntana.

Del que más nos hablaron fue de Soller y de su bonito tren al puerto. He de decir que ni Soller nos cautivó y los casi 30 euros que nos costó bajar al puerto en tren tampoco.

Nuestras vacaciones siempre se caracterizan por ir en busca de rincones especiales, diferentes o al menos no tan masificados y por eso, decidimos volver a la sierra otro día y visitar Banyalbufar, Valdemosa y Deia. No podría elegir entre uno de los tres ya que considero que si se viaja a Mallorca la visita a cada uno de ellos es inaudible, pero si me tengo que quedar con un momento, una instantánea, probablemente me quedaría con este lugar.

Y es que muchas veces el rincón más insospechado siempre que la compañía sea buena puede dar lugar al momento más bonito de tus vacaciones.

4. Ojo con las empresas de alquiler de vehículos.

Alquilar un coche en Mallorca es imprescindible si quieres conocer la isla y no limitarte a unas vacaciones de vuelta y vuelta en la toalla pero os recomiendo que miréis con lupa a la hora de elegir vuestra empresa de alquiler.

En Mallorca existe una empresa que se caracteriza por “regalar” los alquileres, con precios irrisorios pero.. Ojo a la letra pequeña.

Es importante a la hora de alquilar un coche ser consientes que normalmente las mejores tarifas en lo que a precio se refiere van ligadas a retenciones económicas en la tarjeta de crédito (en este caso 1000 euros para ser exactos).

En nuestro caso, elegimos una tarifa menos económica y con un seguro a todo riesgo, de esta manera no existía retención económica alguna y a la hora de la entrega del vehículo no era necesario hacer el check out.

Menos mal que contratamos este servicio, ya que al llegar al aeropuerto vivimos una de las situaciones más desagradables en las que me he encontrado en mi vida.

No sólo nos hicieron check out sino que además, pretendían cobrarnos 120 euros por entregar el coche sin lavar… (tenía arena en el suelo únicamente). Obviamente nos negamos a ello y el encargado de la base de la empresa en cuestión en el aeropuerto, con una actitud muy poco profesional nos indicó que se nos cargaría el importe a la tarjeta (ni siquiera de molesto en mirar nuestras condiciones de contrato)

Tras denuncia en consumo aún estamos a la espera de que nos entreguen la documentación de entrega de vehículo después de haber enviado decenas de e mails solicitándola.

Conclusión. Coche de alquiler si pero ¡Ojo a la empresa y a la letra pequeña!.

5. Airbnb. Éxito asegurado.

Aunque cuesta creerlo debido al éxito de la plataforma, fue en nuestras vacaciones a Mallorca la primera vez que reservamos alojamiento en Airbnb y tengo que decir que la experiencia fue maravillosa.

Debido a un problema con un anfitrión en una reserva previa a la definitiva, tuvimos que hablar con varios empleados de Airbnb y el resumen en definitiva es que no existe tacha alguna en cuanto a profesionalidad se refiere. Sin duda recomiendo reservar por medio de esta plataforma. Acierto seguro.

Nuestras vacaciones en Mallorca han sido casi perfectas e inolvidables.

Un destino digno de repetir.