San Xurxo de Arcos o Ponte Nova.

Cada día son más las rutas y actividades que acumulamos en nuestra lista y cada vez menos tiempo para hacerlas…

Una de ellas es el “Sendeiro de San Xusto”, en la localidad de Cotobade.

De vez en cuando, también es bueno improvisar y cuando el tiempo tampoco acompaña demasiado, a esta familia se le da muy bien eso, improvisar.

Este fin de semana, teniendo en cuenta que disponíamos de pocas horas sin lluvia, decidimos ir a “tantear” el recorrido, la zona y los accesos y descubrimos un lugar realmente increíble para pasar un día en familia sin más pretensión que respirar aire puro en un paraje maravilloso.

Se trata del Puente Romano de Ponte Nova o Puente de San Xurxo, en El Valle del Lerez, municipio de Cotobade.

Como llegar a Ponte Nova o San Xurxo.

El mejor lugar para acceder se encuentra pasando la aldea de Fentáns.

Debemos cruzar el puente que hay a la altura de la central hidroeléctrica y un poco más arriba encontraremos un apartadero para aparcar.

Un cartel informativo (muy deteriorado) explica el lugar en el que nos encontramos así como la fauna y flora que habita.

Bajando por un pequeño sendero llegamos al puente. En ese punto fue donde nos dimos cuenta de que el lugar daba para mucho más que una visita de media mañana.

Rio Lérez, un paisaje de película.

El lugar es espectacular. El río dibuja un recorrido que hace que no sepas hacia donde dirigirte, hacia donde mirar.

Las últimas semanas en Galicia han sido de lluvias incesantes por lo que el cauce del rio bajaba con una fuerza que hizo que el paisaje multiplicara su belleza por diez si aún era posible.

El puente se eleva 12 metros por encima del Rio Lerez. Al rededor, robles, castaños, abedules, pinos… Así como una densa vegetación de verdes casi fluorescentes.

Por el lugar, circula el Sendeiro de San Xurxo. Unos 15 km de itinerario a la orilla del río. Pero para eso, es necesario disponer de 4/5 horas e ir bien preparados si vais con los peques.

Comer en Campo Lameiro.

En esta ocasión, nosotros disfrutamos del paseo mañanero y terminamos la jornada en Casa Tito. (Campo Lameiro) Sin duda el segundo descubrimiento del día.

Si os gustan las setas, no dudéis en hacer una parada allí. Tienen una variedad increíble así como caza y raciones súper variadas. Relación calidad precio buenísima y un trato inmejorable.

Un domingo perfecto sin duda.