Disfraces en familia. “Caperucita Roja el lobo y el cazador”

El Sr Cocó y una servidora nunca hemos sido de carnavales, de disfraces ni de grandes aglomeraciones.

La última vez que nos disfrazamos fue hace 6 años y el resultado fue desastroso… Salimos de casa a eso de las 20:00 y a las 22:00 estábamos de vuelta. Lo dicho, no nos gustan las aglomeraciones…

Cuando nació el “pequeño kamikaze” todo el mundo nos comentaba lo diferentes que eran las fechas señaladas con niños de por medio. Navidad, Halloween, Carnaval…

10 meses después realmente confirmamos esa teoría y la prueba está en que este año, hemos vuelto a disfrazarnos, y lo hemos hecho con ilusión y una sonrisa y no por obligación o porque algún evento lo requiera.

Después de pensar mucho y dado que la previsión meteorológica para el sábado de carnaval aquí en Galicia no era muy buena, localizamos un disfraz “calentito” para el pequeño y el resto de la “performance” giró al rededor de él.

El resultado, “Caperucita Roja, el lobo y el cazador”

He de decir que con la intensidad de un bebé de 10 meses 24/7 y el Sr Cocó trabajando todo el día, tuvimos que tirar más de “todo a cien” de lo que nos hubiera gustado. Siempre he pensando que lo realmente divertido de estas fechas es confeccionar los disfraces a mano pero, ya si eso, para el año que viene, con un poquito más de tiempo. Este año dejamos las “esencias carnavaleras” un poquito de lado, es un caso de fuerza mayor…

El disfraz del Sr Cocó fue sencillo, todos conocemos ya su estilo, así que disfrazar de cazador/leñador a un hombre cuyo armario tiene más cuadros que un tablero de ajedrez fue bastante sencillo.

Adicional a esto, tirantes azules, dos patos de goma (juguetes de perro) colgados del pantalón y una gorra de cuadros comprada en el “todo a cien”. Inversión mínima.

Unos prismáticos y una escopeta de juguete talla Xs colgaban de su brazo… Aguantar la risa fue verdaderamente complicado en ese momento.

Como broche final, las míticas “Panama Jack” por fuera del pantalón y unos buenos coloretes rojos (todo personaje de cuento que se precie lleva coloretes).

El resultado, un cazador “de fábula”.

Caperucita fue un poco más complicada.

Como os he dicho, este año la manufactura no fue lo nuestro por falta de tiempo, así que tras buscar por todas partes un disfraz de Caperucita Roja “de cuento” tuvimos que decantarnos por “reciclar” uno de esos que te hacen pensar que los fabricantes de disfraces del mundo aún siguen pensando que las mujeres somos “objetos” y que cualquier disfraz se puede convertir en su asquerosa fantasia sexual… (incluso el personaje de un cuento infantil).

Como la capa que venía con el disfraz era muy corta, improvisamos con tela reciclada una más grande y la pequeñita la utilicé para superponerla ya que tenía capucha y era más sencillo utilizar esta que no coser una nueva.

Aprovechando que los bolsos de rafia fueron un “must have” el pasado verano, recupere uno del armario y me vino genial como cesta de Caperucita, y como calzado opté por unos Oxford negros de cordón.

Por último, decidí dejarme la capucha puesta y recogida con horquillas. Dejé unos mechones de pelo asomando y yo también me maquille con unos grandes coloretes rojos de rubor y varias capas de máscara de pestañas.

Vivir en el campo tiene sus pros y sus contras. En este caso nos vino genial para ambientar las fotos y con un poquito de “snapsed” el resultado es lo que estáis viendo.

Sin duda estamos muy contentos con nuestros primeros carnavales en familia. Ha sido una experiencia genial, nos hemos reído un montón y creemos que este tipo de fotos serán un recuerdo precioso cuando el pequeño kamikaze sea mayor.

… y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

4 comentarios sobre “Disfraces en familia. “Caperucita Roja el lobo y el cazador”

  1. Las fotos son una pasada. Y me encanta eso de ir en grupo con el mismo tema, que a mí me da una pereza tremenda, pero como recuerdo es genial 🙂

    1. Las fotos quedaron muy simpáticas al final y nos reímos un montón haciéndolas

  2. Estáis muy guapos!!!! Hace dos años, la peque y yo también nos disfrazamos de caperucitas aprovechando que el crío se quiso disfrazar de lobo.

    1. Gracias!! Nos reímos un montón preparándolo todo. El año que viene más y mejor!

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