Bizcocho de avena y coco apto para peques.

Para estrenar esta nueva sección hoy os traigo algo facilito. Así como para empezar. (Y me incluyó a mi que soy amateur en esto de los fogones).

Yo que soy muy repostera y amante del “mundo bizcochil”, he adaptado la clásica receta de bizcocho de yoghurt para por un lado, darle ese toque de coco que me encanta y para que además lo pueda comer toda la familia incluido el enano.

¿Qué necesitas?

1 yogur de soja

125 g de AOVE

200 g de harina de integral de espelta

50 g coco rayado

1 sobre de levadura

4 huevos

60 g de copos de avena o salvado.

1 cucharadita de extracto de vainilla.

¿Y que tengo que hacer?

Lo primero, precalienta el horno a 180g.

A continuación pon en un recipiente la harina y la levadura y mezcla con una varilla.

Añade el resto de los ingredientes a excepción de las claras de huevo. Yo las pongo punto de nieve para que quede más esponjoso ya que la harina de espelta apelmaza mas el resultado que que la de trigo común y de esta manera contrarrestamos.

Las incluiremos en último lugar a la mezcla poco a poco y si es posible con una lengua de gato.

Esta vez yo he preparado el bizcocho sin ningún tipo de edulcorante natural o artificial, pero siempre tenéis la opción de añadir cualquiera de ellos al gusto o como hago yo normalmente unas cucharadas de pasta de dátil.

La pasta de dátil se puede tener preparada previamente ya que se conserva muy bien en el frigo. De hecho, yo he preparado bastante y la tengo en un bote para ir utilizándola según me haga falta.

Preparar pasta de dátil es muy sencillo.

Mete los dátiles en la picadora previamente partidos por la mitad para no sobrecalentar el aparato. Cubre con agua y pica hasta que quede una pasta espesa pero sin trozos.

En este caso, añadimos la pasta a todo lo anterior y mezclamos.

Para el molde, yo utilizo papel de horno, no me gusta utilizar harina y mucho menos mantequilla para desmoldar y me resulta mucho más fácil hacerlo de esta manera.

Horneamos durante 30/40 minutos.

Comprobamos pinchando en el centro que está hecho…

¡¡Et voila!!

Ideal para los desayunos del peque y para los nuestros. ¡A Álvaro le encanta!