Mi primera semana como “realfooder”

¡Que maravilloso mundo este de los blogs y las redes sociales!

Empiezo este post así porque hay que ver la cantidad de cosas que aprendo con vosotros cada día.

El pasado 30 de octubre el pequeño renacuajo cumplió 6 meses.

Yo ya llevaba tiempo planteándome volver a cuidar mi alimentación teniendo en cuenta que a raíz del embarazo me dejé un poco, y aunque despues de parir recupere enseguida, los hábitos alimenticios se me fueron de las manos hacia el lado oscuro.

Por ello y aprovechando que Álvaro empieza con la alimentación complementaria, he decidido plantearme seriamente volver al camino y empezar a cuidarme de nuevo.

Hoy os cuento en este post una serie de curiosidades o consejos que he recopilado gracias a vosotros para ayudarme a cumplir mi propósito:

Convertirme en una auténtica realfooder.

¿Empezamos?

Día 1. Porridge de avena.

Siempre he sido de terapias de choque, así que el primer día de mi “nueva vida” me preparé para desayunar un “porridge” de avena o “gachas” de toda la vida…

Que sorpresa cuando me llevé a la boca aquella argamasa y me di cuenta de que mi cambio no iba a ser tan fácil…

En fin, que el error era mío y cómo no, todos me ayudasteis a perfeccionar la técnica con estos consejos maravillosos.

1- Utiliza copos de avena finos.

2- Añade al hervirlo un palito de canela y rayadura de limón, así el sabor “puede” recordarte al arroz con leche ( yo no diría tanto…)

3- Hiérvelo despacio, dedícale tiempo y no dejes de revolver el “mangarao” para que quede suave.

4- Puedes añadirle rayadura de chocolate 90% , frutos secos, plátano…

En fin… que al final digo yo que ¿cómo no va a estar bueno con tanto condimento… ?

Porque hay que ser sinceros, la base en si, sabrosa no es.. Eso si, energía da hasta el medio día de sobra, para qué engañarnos, a las mamás nos viene de cine.

Día 2. El descubrimiento del boniato.

Ahora los bebés de 6 meses comen boniato. Yo hasta hace 1 semana no sabía casi ni lo que era…

¡Hay que ver que bebés más listos vamos a tener!

Para quién no lo conozca o dude de su existencia, el boniato es un tubérculo de apariencia similar a la patata pero más feo y con un color como de otro planeta.

Se puede cocinar de infinitas maneras y tiene un sabor dulce. En Cataluña su uso es muy común, sobretodo en otoño junto con las castañas y los panellets. Quizá es en mi tierra donde lo tenemos más olvidado.

Yo ya lo he probado de varias maneras pero el gran descubrimiento fue usarlo para hacer unas abondigas de pollo y boniato que resultaron estar de cine.

(Próximamente nuevo apartado “recetas de transición a la vida sana”)

Otra opción es hacer “chips” en el horno con un poco de aceite de oliva.

Y a colación de esto viene el Día 3.

Día 3. ¿AOVE?

Que pena que no podáis ver la cara que se le quedó a mi madre cuando le mande la receta de las albóndigas…

“¿Cariño que carajo es eso del AOVE? yo no tengo de eso cielo… con lo que me ha costado encontrar el boniato…”

En fin que otra vez, para los que no lo sepáis, como en la época en la que vivimos todo se resume en siglas porque siempre tenemos mucha prisa, AOVE son las siglas de nuestro queridísimo “aceite de oliva virgen extra”.

De él tengo que deciros que os aseguréis que en la etiqueta ponga que no proviene de aceites refinados. Parecerá una tontería pero es difícil no confundirse.

Como diría Chimo Bayo:

Este si

Este no

Día 4. Sustitutos del azúcar o directamente “no existen sustitutos”.

A una golosa como yo, loca de la repostería, puede llegar a resultarle muy duro prescindir de esos placeres.

Buscando en nuestro amigo “google” podéis encontrar cientos de alternativas para no utilizar azúcar refinada en repostería pero señores, resulta que al final, que sea refinada o no va a ser lo de menos porque los sustitutos del azúcar como siropes, panela, stevia que se venden en los supermercados también están relacionados con enfermedades cardiovasculares y suben el azúcar en sangre.

¿Y cómo endulzo las cosas entonces? Pues después de muchos consejos y aunque aún así siguen conteniendo azúcar, yo me he decantado por las frutas (plátano, pasta de dátil…) creo que es la alternativa más sana pero estoy abierta a más consejos y opciones. Soy todo oídos.

Para la repostería, la pasta de dátil es una opción genial porque no da sabor, solo endulza pero eso si, controlar las cantidades porque su poder de endulzar es tremendamente potente…

Aseguraros también de que los dátiles que compréis sean puro dátil 100% y no contengan añadidos o bien vengan preparados se alguna manera (fritos, tostados…) .

Ej:

Día 5. Crema de cacahuete

Otra producto que ahora está en pleno auge es la crema de cacahuete.

He de decir que este si es un producto que ya había consumido, sobre todo en épocas de mucha actividad física. Personalmente me encanta pero hasta ahora, evitaba su consumo por no caer en la “hecatombe calórica”.

Así que imaginaros el descubrimiento al enterarme de que se puede hacer en casa y que es tan fácil que da la risa.

Cacahuete crudo sin tostar + batidora.

Ya tienes tu crema de cacahuete casera sin añadidos chungos. Seguirá siendo una bomba calórica pero mucho más sana.

Día 6. Soja texturizada.

Aunque yo no soy vegana, es cierto que en casa no somos de consumir mucha carne. Nos decantamos más por una dieta basada en frutas y verduras y como mucho, pescado y pollo.

Por eso, cuando me hablaron de la posibilidad de sustituir la carne por soja texturizada me pareció cuanto menos curioso y sinceramente, tenía serias dudas de si la alternativa me gustaría.

Me lleve una grata sorpresa al descubrir que no solo apenas se nota la diferencia si no que me gusto mucho la textura y el toque que le da a la pasta además de que el aporte proteico es muy alto.

La soja texturizada viene deshidratada y para prepararla hay que re hidratarla antes con agua o caldo y escurrirla muy bien para incluirla en el plato.

Día 7. El septimo. Descansó.

Y es que a modo de resumen os diré que la experiencia está siendo positiva pero.. 24 horas al día con un bebé de 6 meses terminan haciéndote sucumbir y atracar el kiosco de la esquina.

A cuidarse chic@s pero..

¡SIN VOLVERNOS LOCOS!

4 comentarios sobre “Mi primera semana como “realfooder”

  1. 😍 me encanta!!! Muy bien explicado lo del azúcar, que todo es lo mismo. y para mí lo mejor también son los dátiles. Y otra cosa, la soja texturizada si es de la fina, mejor no remojarla si se va a usar en salsa. Sofries la verdura en aove, cuando esté echas la soja seca y das unas vueltas y ya pones la salsa (yo le pongo tomate triturado, un poco de tomate concentrado y algo de caldo de verdura y dejo hacer hasta que la soja este) Queda mejor 😊

    1. Gracias bonita por el consejo y me alegro de que te haya gustado!!

  2. Muy buen post! A nosotros nos pasó igual, hicimos un gran cambio al empezar la AC . Lo de los dátiles para endulzar es una maravilla, ni te enteras que no hay azúcar. El platano, a mi personalmente no me gusta el sabor que deja en la repostería…. Ánimo con los cambios!

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