II DESAYUNO DE MAMÁS DE GALICIA con Eva de @mamamail

Hay que ver la cantidad de satisfacciones que da esto de ser madre.

Además de estar pasando por la mejor etapa de mi vida, estoy teniendo la suerte de conocer a tantas y tantas mujeres maravillosas que ni en mis mejores sueños.

El pasado martes tuvimos el 2 desayuno de mamás de Galicia. Esta vez, organizado junto con Eva de “Mamá Mail” que tiene un poder de convocatoria que asusta. De hecho, el próximo creo que vamos a tener que hacerlo en una sala con aforo ilimitado.

A las 11 de la mañana nos reunimos en

“El Patio Kinder Bar” de Pontevedra.

Once mujeres con muchas cosas en común, dispuestas a compartir nuestras experiencias, respetarnos y emponderarnos como madres y como mujeres.

Y es qué desgraciadamente, ya lo he dicho en muchas ocasiones aunque poca falta hace decirlo ya, claramente es sabido que por alguna extraña razón que desconozco, el peor enemigo de la mujer en muchas ocasiones es la propia mujer que la juzga.

Cuanto ayuda conocer a mujeres seguras de sus decisiones, que comparten momentos en los que no lo estuvieron tanto, y que tropezaron contra los muros de hormigón armado de las tradiciones y la desinformación y aún así, salieron adelante contra viento y marea e hicieron lo que les dio “la real gana”.

En muchas ocasiones, he llegado a plantearme abandonar esto del blog y de mi cuenta de instagram, solo por el hecho de que en contadas ocasiones he recibido comentarios, por parte siempre de mujeres, negativos y críticos hacia mi maternidad y la crianza que he elegido para mi hijo.

Siempre termino cambiando de opinión y optando por continuar con todo esto, porque a continuación de esos comentarios negativos, llega el aluvión de ánimos y abrazos virtuales por parte de decenas de mujeres maravillosas.

El pasado martes nos reunimos once madres, once mujeres, once corazones que sienten y padecen, once personas cansadas de que en el siglo XXI todavía este mal visto que estemos informadas y tengamos armas suficientes para tomar la mejor decisión en cuanto a la crianza de nuestros hijos.

Estos encuentros me hacen realmente feliz y me animan a pensar que quizá poco a poco, el tiempo nos de la razón y tarde o temprano, la otra cara de la moneda sea la minoría.

Hagamos tribu señoras, la realidad es qué solo nosotras podemos cambiar las cosas y pregonar por el mundo el grito de guerra que tan increíblemente bien proclama Eva de Mamá Mail.

“Mi crianza es mía y de nadie más”

¡Os espero en el próximo desayuno!