Una pequeña reflexión

Hoy toca reflexión.

Que bonita la maternidad, que bonita… y que jodida también, para qué engañarnos…

Pero si a esto le sumamos estar lejos de tu familia la dureza ya es de piedra pómez .

Recuerdo que cuando estaba embarazada, constantemente pensaba en la intromisión por parte de las familias en lo qué a la crianza/educación de mi hijo se refiere.

¡Que manía tenemos las madres de no pedir ayuda e invalidar los consejos de la gente cercana automáticamente y por defecto!.

4 meses después, a 400 km de distancia de mi hermana, de mi madre … de mi familia en general, que diferente se ve todo.

Y es qué siempre que visitamos Asturias o que ellos vienen a visitarnos a nosotros, todo es perfecto hasta

el momento en el que tienen que volver.

El vacío es inmenso, un clavo en el corazón.

Mi sobrino tiene 20 meses, es un polvorín, como niño que es, y ahora que acaba de irse, el silencio absoluto me pone sumamente triste.. quién me lo iba a decir.

Además de la soledad que se queda cuando la familia se va, que importante es, para que nos vamos a engañar, esa media hora de las abuelas con niño en brazos. De una, de la otra ¡O de las dos! ¿Por qué no?

Una hora de charla con tu marido, con una amiga o simplemente de cotilleo de instagram o facebook. Cualquier cosa por banal que sea de repente se convierte en necesaria a la vez que sumamente difícil de disfrutar.

Tengo más de 10 libros sobre crianza y maternidad que me han recomendado y que cuando veo en el e-book pienso ¿cuándo se leen estos libros, antes o después de ser madre? Por qué durante, es realmente complicado.

El tiempo que tengo libre estoy tan agotada que mi cerebro frito solo me permite ver estupideces en la televisión o series facilonas en Netflix.

Lo raro es que luego, cuando las abuelas me dicen: “Cuando destetes al niño os vais tú y Guillermo de viaje y nos dejáis al niño para que despejéis”

¿Sabéis que me pasa entonces al oirlo? Que no puedo imaginarme más de 2 horas seguidas sin ver a mi pequeño renacuajo.

Hay que ver qué increíblemente contradictorio es todo.

Hoy mi hermana se ha ido, que vacío tan grande pero, ¡ que felicidad tan inmensa es tener a este enano a mi lado!

La maternidad “real” es dura, tremendamente maravillosa, pero dura.

Solo se hará más fácil si dejamos nuestro orgullo a un lado y empezamos a pedir la ayuda que toda madre necesita por mucho que le cueste reconocerlo.

NO SOMOS PERFECTAS NI SUPERWOMAN’S

( al menos no 24-365)