Este niño tiene los pies fríos…

Si hay una cosa que me caracteriza, es el hecho de pensar siempre que ..

“al final, todo saldrá bien”

Pase lo que pase, pensar de esta forma me ha hecho tirar para adelante y no fustigarme demasiado ante los problemas.

Esta forma de ver la vida, no es de siempre, es algo que una persona me enseñó y que me ha acompañado durante los últimos años de vida, los mejores años de mí vida…

Si algo tiene que pasar, pasará. Los seres humanos pasamos demasiado tiempo pensando en solucionar inconvenientes que aún no han llegado o que no tienen solución.

¿ Y por qué este rollazo?

Según se ha ido acercando el momento de que nazca el peque y, por primera vez en 5 años, he faltado a esa forma de vida. A esa “Teoría de la Atracción” que dice que pensar en cosas positivas no te reportará nada más que eso, y por el contrario, castigarse pensando en que va a pasar algo malo, al final acabará haciendo que seas tú la que consiga que suceda.

No se si a vosotr@s os ha pasado pero, una de las cosas que más me hace pensar es el hecho de que la gente que me rodea cuestione la manera en la que mi marido y yo tenemos pensado criar a nuestro hijo.

Todas hemos escuchado hasta la saciedad a nuestras madres/suegras/abuelas la manera que tuvieron en su momento de criarnos a nosotr@, allá por el Pleistoceno..

Lo han hecho durante toda nuestra vida y ahora que vamos a ser madres más aún y continuamente.

Entonces, ¿que harán cuando nazcan nuestros hijos?

A eso me refiero con fustigarme pensando en cosas que aún no han ocurrido.

Los tiempos cambian, la información que tenemos ahora es mucho más amplia y lo que hace 30 años se consideraba lo más beneficioso para un bebé ahora es, en muchos casos y bajo mi punto de vista, una verdadera locura.

Pero, ¿cómo le explicas a tu madre que no le quieres poner manoplas a tu hijo, que gatear descalzo por casa es un beneficio brutal a nivel psicomotriz o que si tú tienes un calor infernal el niño no tiene por qué tener 7 mantas zamoranas encima?

¿Cuál es la forma de reaccionar ante ésto? ¿ es mejor asentir con la cabeza y evitar una discusión o, por el contrario, tenemos que explicar continuamente que, afortunadamente, los tiempos han cambiado?

Cuando nosotros éramos bebés, (ahora también en muchos casos) los pediatras les decían a nuestras madres cosas como “a este niño le tienes que dar un biberón porque con la teta no le llega”

“déjale llorar un poco que al final se terminará durmiendo” “lo que tiene es mamitis” y demás….

De repente, llegamos las mamás del siglo XXI diciendo cosas como que “nosotras vamos a darle el pecho a demanda” y que si el “baby lead weaning” y que “nada de chupete”…

Y ¿qué respuesta encontramos? Pues la obvia.

“Chica pues tú solo estuviste enganchada a la teta 3 meses y mira que bien saliste”

“Tú llevaste chupo hasta los 3 años y mira qué sana estás” (eso sí, los 2 años de ortodoncia no te los quitó nadie, pero…cualquiera culpa al chupete…)

Y la mejor y la que más me gusta..

“Más buena no pudiste ser, a los 5 meses ya estabas tú sola en tu habitación y dormías 12 horas”

Y digo yo una cosa… ¿por qué no existirá una máquina del tiempo que nos teletrasporte a esa habitación de hospital donde nuestras madres nos parieron para poder ver cómo se tomaban ellas las lecciones de crianza que les daban entonces sus madres?

Los tiempos cambian para tod@s, todas las épocas son distintas, pero el problema es que se nos olvida…

¿Seremos capaces las madres del S XXI de no hacer dudar ni cuestionar a nuestros hijos sus decisiones el día que sean padres? o ¿sucumbiremos a la tradición de juzgar cuando a nosotros nos juzgaron y nos molestaba increíblemente?

Quiero pensar que no.